Nos olvidamos de lo humano con el día a día y la carrera contra el reloj del tiempo.
Nos olvidamos de lo espiritual y con ello nos olvidamos de nuestros antepasados y del pasado.
Nos desconectamos y perdemos lo más valiosos que es el compartir, el conversar, el sentir nuestro aliento, la brisa y el sonido de la naturaleza, sentir el amor por todo lo que nos rodea.
Nos conectamos...el universo es inmenso al igual que la onda expansiva de aquella roca que impactó con el agua y cayó al fondo del lago cuyo final es inerte.
Somos la onda expansiva que se amplia al salir de la Matrix en la búsqueda del conocimiento cuántico.
11/03/2023
Ana Macedo